Monitorización
La medición del volumen residual gástrico por encima de un valor umbral se ha utilizado para controlar el riesgo de aspiración en pacientes alimentados por sonda. Como los valores de corte de los volúmenes gástricos residuales que claramente indican riesgos de aspiración varían entre los estudios, estas evaluaciones deben estar combinadas con la evaluación clínica de intolerancia a la alimentación, la cual incluye la auscultación de los ruidos intestinales y la evaluación de la distensión abdominal.[41] Un estudio sugirió que se deben iniciar medidas para reducir las aspiraciones cuando un volumen residual gástrico es de >200 ml.[86] Sin embargo, una revisión de la Cochrane de ocho ensayos controlados aleatorizados en unidades de cuidados intensivos concluyó que sigue habiendo incertidumbre acerca del efecto de la monitorización del volumen residual gástrico sobre la mortalidad, la neumonía, los vómitos y la duración de la estancia hospitalaria.[87]
Debido al carácter inerte del bario, no suelen esperarse reacciones a largo plazo ni toxicidades tardías, y la norma es la eliminación radiológica completa. No hay muchos datos sobre las complicaciones a largo plazo de la aspiración masiva de bario, pero los informes de casos sugieren que se pueden observar anomalías en la tomografía computarizada de alta resolución hasta un año después.[85] Por lo tanto, es razonable obtener imágenes de tórax de seguimiento durante el año posterior a la aspiración de bario.
El uso de este contenido está sujeto a nuestra cláusula de exención de responsabilidad