Prevención primaria

El manejo temprano y efectivo de cualquier enfermedad grave evitará el avance al shock en muchos casos. Algunos ejemplos son el reconocimiento y el tratamiento tempranos de la sepsis, o la reperfusión oportuna con trombólisis o angioplastia en el infarto de miocardio.[1][22]

La detección temprana de enfermedades críticas y su deterioro es importante para prevenir el desarrollo de shock. Las puntuaciones de alerta temprana se basan en variables fisiológicas como la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y pueden ser calculadas fácilmente a pie de cama por el personal de enfermería o los médicos en cualquier paciente en el que haya motivos de preocupación. Estas escalas pueden ser útiles para predecir el deterioro posible y permitir una intervención temprana. El sistema de puntuación exacto en uso tiende a variar entre hospitales y entre países: por ejemplo, en el Reino Unido, la puntuación más utilizada es el National Early Warning Score (NEWS2).[1][23][24]​​​​​​​​

El uso de este contenido está sujeto a nuestra cláusula de exención de responsabilidad