Monitorización
Las guías de práctica clínica de los Estados Unidos recomiendan la vigilancia de la recurrencia local con una revisión clínica y una exploración física de 3 a 6 meses en los primeros 2 años, luego cada 6-12 meses durante otros 3-5 años, y luego anualmente.[100][217][252] Se debe considerar la posibilidad de evaluar a las pacientes con enfermedad de alto riesgo con mayor frecuencia (p. ej., cada 3 meses durante los primeros 2 años). Se puede considerar la citología cervical/vaginal anual para la detección de la displasia del tracto genital inferior.
Para las pacientes con enfermedad en etapa temprana de alto riesgo que recibieron radiación o quimiorradiación adyuvante, y aquellas con enfermedad localmente avanzada, se recomienda una tomografía por emisión de positrones con fluorodesoxiglucosa (FDG-TEP)/tomografía computarizada (TC) o TC inicial después del tratamiento en un plazo de 3 -6 meses para evaluar la respuesta al tratamiento.[100]
Para pacientes con enfermedad en etapa I que recibieron tratamiento para preservar la fertilidad, se debe considerar la realización de estudios por imágenes por resonancia magnética (IRM) 6 meses después de la cirugía y después una vez al año durante 2-3 años.[100]
Se deben considerar estudios por imágenes adicionales (por ejemplo, resonancia magnética de pelvis, PET/TC específico del sitio) si se sospecha recurrencia o metástasis.[100]
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